“Héroes será polémica”

marzo 23, 2007 at 10:23 pm Deja un comentario


viernes 23 de marzo de 2007   
 
Benjamín Vicuña, el nuevo Manuel Rodríguez:  

“Héroes será polémica” 

 
 
   
 
El actor peleó su propia batalla para conseguir este papel en “Héroes: la gloria tiene su precio”, la serie que Canal 13 estrena este domingo. Vicuña asegura que su personaje le ha cambiado la vida: “Antes yo decía ‘démosle mar a Bolivia’, pero ahora estoy más aprensivo con la patria”. Es uno de los efectos posibles de esta superproducción, cuyos detalles revelamos aquí.

Por Estela Cabezas A.

Casi un millón de dólares. Eso es lo que cuestan los 6 capítulos de “Héroes: la gloria tiene su precio”, la serie Bicentenario de Canal 13 que debuta este domingo y que cuenta entre sus protagonistas a Benjamín Vicuña en el papel de Manuel Rodríguez, el guerrillero que se burlaba de la corona española, guapo y fiestero, pero también justiciero y “libre de cualquier ambición política”, según dice Vicuña. Y por todo esto, un personaje que se empeñó en conseguir: Porque la producción lo tenía considerado como José Miguel Carrera, pero él decidió dar la batalla para que los tiempos en que se filmaría este capítulo dirigido por Cristián Galaz coincidieran con su agenda. Y lo logró.

Para mí es un honor y un orgullo que me puedan relacionar con un personaje de esta envergadura. Lo quería hacer desde hace mucho tiempo y por eso luché por él”, dice el actor a un día de terminar el rodaje, cuando ahora sólo le queda enfrentar la muerte de su personaje y el efecto que producirá la serie en la audiencia tras la postergación de “Epopeya” de TVN. Un dato que en Canal 13 consideran relevante porque ha volcado convenientemente los ojos del público hacia las series históricas ficcionadas.

– ¿Qué opinas de la polémica que se levantó a raíz de la censura a “Epopeya”?

“Es súper fácil decir que es una censura horrible, vergonzosa, que habla muy mal de nosotros como país, pero por otro lado me pongo en el lugar de historiadores y políticos que consideran que aún hay heridas abiertas y que es complicado abordar el tema y despertar odiosidades. Ahora, tampoco es taaan terrible. Pasa allá, acá, en todos los canales”.

– ¿Y “Héroes” va a generar discusión?

“Sí, va a ser polémico. Primero por la elección de los personajes, después porque hay una visión del director que defiende cada uno de sus personajes. En el caso de O’Higgins, de José Miguel Carrera, porque ahí hubo asesinatos políticos, muchos no van a estar de acuerdo con lo que verán”.

“Ahora, la serie está ficcionada. Aquí hay elementos para que la historia sea más entretenida, no es un documental, es una película, muy estudiada con un comité de investigación, pero película al fin y al cabo. El gallo que se siente a verla como un documental lo va a pasar mal. Pero, para el que quiera entretenerse con la historia, le va a servir”.

EL GRAN GIRO. Benjamín Vicuña define este período – el de las filmaciones- como intenso y marcador: “Todo lo que he descubierto de Manuel Rodríguez me lo guardo para mí, porque ha modificado mi forma de mirar el mundo”, dice. A él – que sacó más de 700 puntos en la prueba específica de historia- la vida del guerrillero no le era completamente ajena. Pero, de todos modos, lo impresionó porque hizo eco en su manera de ser: “Yo soy nostálgico por esencia, siempre estoy mirando para atrás”.

Su personaje tiene cameos en la historia de Bernardo O’Higgins y en la de José Miguel Carrera, con quien son amigos del colegio. Y por último se verá un capítulo completo dedicado a su vida. Primero se mostrará a Rodríguez como un estudiante de leyes que no recibe el título por una injusticia de la Universidad de San Felipe: no tiene plata para pagar, nadie lo ayuda y él se rebela. “Esto le gatilla una inquietud social y luego lo vemos siendo parte de esta guerrilla para liberar a Chile”, dice Vicuña. Luego lo invitan a participar en la Patria Nueva y habla de trabajar por la Independencia junto a Carrera y se va a Mendoza. “Ahí comienza la etapa que más se conoce de Manuel Rodríguez, que tiene que ver con los cruces de la cordillera, la falsa identidad. Y, finalmente, se ve cómo el mismo O’Higgins lo traiciona y lo asesina”.

– ¿Te ilusionó su lado de héroe?

“Sí, soy un convencido de que también existen héroes anónimos, en la calle. Pero este personaje me emociona muchísimo porque junta la valentía, la pasión y el honor. Y la manera como protege al pueblo de Chile, a un grupo que, sobre todo en esa época, estaba súper desprotegido y sin ninguna atribución a la hora de tomar decisiones”.

“Lo más importante de esto es que nos va a ayudar a reforzar nuestra identidad y, de una vez por todas, a sentirnos orgullosos de ser chilenos”, afirma con pasión. “Yo mismo he tenido un vuelco súper importante después de hacer esta serie: me di cuenta de que en realidad hubo grandes líderes, mucha gente que luchó por conseguir esta patria que muchas veces detestamos, que tiramos para abajo, decimos que no estamos listos para el Transantiago y resulta que detrás de todo lo que somos ahora hubo gente que dejó la vida, que luchó por la ciudadanía, por los ideales”.

– ¿Te volviste más patriota con la serie?

“Sí, tuve un vuelco, antes yo decía ‘démosle mar a Bolivia’, pero ahora estoy más aprensivo con la patria. Y es natural porque empaparse con un personaje que habla sobre un Chile joven, un Chile potente, te inspira”.

– ¿Y te gatilló reflexiones sobre tus propios principios?

“Yo claramente estoy más viciado y me cuesta ser tan coherente con mis cosas. Además de que es gente única, Miguel Enríquez, Víctor Jara, son gallos que van para adelante sin importar las consecuencias. A mí me encantaría ser más radical, pero no soy así”.

– ¿Te dolió cuando en Argentina criticaron tan mal “Fuga”?

“A ninguna película chilena le ha ido bien en Argentina, y es una cinta que ha tenido tantos premios que prefiero hacer la evaluación por ahí”.-
Te pregunto si te dolió a ti.

“Por supuesto, porque son dos o tres años trabajando por algo. Además, nadie puede ser tan soberbio de decir que a mi película le sobra una hora y media”.

– ¿Te gustó como quedó?

“No habrá día en que uno quede conforme con su trabajo. Pero lo que sí me tiene contento es que ‘Fuga’ despierta pasiones. En la escuela de teatro yo aspiraba a eso, después uno se va poniendo más condescendiente, más amarillo. Pero lo ideal es que tu trabajo provoque”.

– ¿Te pasa seguido que te desagrade tu trabajo?”Soy tremendamente inseguro de mi trabajo. El amor por la actuación es como el de la pareja, un día dices ‘esto no puede ser, no va a ninguna parte’, pero luego pasa”.

En el último año, Benjamín Vicuña vivió una revolución en su vida: tuvo su paso por las páginas de farándula por su matrimonio con la modelo Carolina Ardohain y su paternidad. “Ahora quiero concentrarme en mi trabajo, hacer lo que me apasiona”, dice.

Pero eso no significa que vaya a dejar de exponerse, por ejemplo, siendo un rostro de multitienda, aunque le genere cierta distancia con sus colegas. “El lado malo es el prejuicio que puede despertar en pequeños grupos de personas, pero son las mismas que chaquetean los proyectos. Nunca sentí rechazo, sino más bien envidia, porque la verdad es que el ciento por ciento de los actores a los que se lo han ofrecido, han aceptado”, se defiende él.

– ¿Cuál ha sido el aprendizaje de este último período de tu vida?

“He aprendido que soy mucho más valiente de lo que imaginaba, menos cobarde. Ha sido un período súper acontecido y he podido salir bien. Porque los hombres se revelan en los pequeños grandes acontecimientos y creo que con las buenas y con las malas noticias, lo he hecho bien”.

A ESPAÑA LAS MALETAS

El martes pasado, Benjamín Vicuña viajó a España para debutar en el cine europeo en una película que tendrá entre sus actores a Lola Dueñas (“Volver”). El nombre de la cinta es “Xantarella” y en ella él interpretará a un futbolista argentino. “Es tremendo, es un proyecto que estaba viendo hace un año. Voy a estar dos meses y quizás vuelva de nuevo por allá”.

Las licencias creativas de “Héroes”
Por Ernesto Garratt V. y Bárbara Muñoz S.

Alberto Gesswein, productor ejecutivo del proyecto, sabe que ya el nombre de la serie es un foco de discusión. “Sé que el título es provocador y que va a levantar un grado de polémica”, dice. El historiador Alfredo Jocelyn-Holt piensa que calificar de prócer a Portales y Balmaceda “es dudoso”,  y Sergio Villalobos opina que decir héroes induce a error, y que quizás es mejor “personajes políticos”. Gesswein ve esta polémica positivamente: “Si es así cumplimos el objetivo, que es que se discuta sobre nuestra historia”.

Diego Portales: El mujeriego.

“¡Cómo enamoraba a las mujeres!”, comenta Villalobos de Portales. En la serie se mostrará cómo la muerte de su esposa lo afectó de tal manera que se convirtió en un mujeriego. Pero según el historiador, no fue tan así. “Es cierto que se amargó y pensó en hacerse sacerdote. Pero pasaron unos meses y ya estaba entregado, desenfrenado, a los amores en Lima”. De sus conquistas en Perú la única que perduró fue Constanza, la hija del barón de Nordenflycht. Ella tenía 15 años y se vino a Chile detrás de él. Aquí tuvieron tres hijos, pero nunca se casaron. “A los pocos meses de ser asesinado Portales, ella muere de angustia”, cuenta Villalobos. Ese aspecto de su vida no se va a omitir. Tampoco su gusto por las chinganas, donde se bebía y bailaba. Las mayores licencias creativas se tomarán al mostrar una imaginaria relación de Portales (Carlos Concha) con la dueña del lugar. Pero también se verán sus rasgos autoritarios: una vez convertido en triministro, suspendió y mandó a incendiar algunas de las chinganas a las que iba.

Bernardo O’Higgins: El solitario.

“Nuestra idea es poner el acento en lo distinto que debió sentirse Bernardo: un chileno pelirrojo, hijo ilegítimo de un virrey, educado en los mejores colegios y en el extranjero. Y con una enorme herencia entre manos y con el peso de ser huacho”, dice el director Ricardo Larraín. Las licencias asomarán cuando su madre, Isabel Riquelme, lo consuele con frases del tipo “Si no es que usted sea huacho, usted es único”, o cuando los detractores del héroe patrio hagan rayados ofensivos con la palabra “huacho”. Pero sin duda, la mayor libertad creativa se dará durante la solitaria infancia de O’Higgins (Julio Milostich): lo mostrarán jugando con una especie de amigo imaginario, El Jinete. No se dejará de lado su romance con Rosario Puga, con quien tuvo un hijo ilegítimo. O’Higgins lo reconocería, pero en la película cierra el círculo del “huachismo” con una frase que no dijo: “Estoy escondiendo a mi hijo como mi padre me escondió a mí”. La escena de su abdicación será teatral: O’Higgins se luce con un intenso monólogo y, ensimismado, toca el piano con maestría.

José Manuel Balmaceda: Al estilo “Memento”.

Dicen que Balmaceda era un tipo soberbio que no escuchaba a nadie, pero el personaje que Jaime MacManus interpreta en la serie aparecerá como una persona mucho más cálida de lo que en realidad fue. Esa es sólo una de las licencias creativas que se tomó el director Gustavo Graef-Marino. La otra se dará en los momentos previos a su suicidio: el director mostrará cómo la esposa del embajador argentino visita al gobernante durante su encierro. En los registros históricos aparece que durante esos días – además de escribir su testamento político y una emocionante carta de despedida a su esposa, Emilia Toro (Catalina Pulido)- , el Presidente sólo fue visitado por tres personas. Pero el director hizo intervenir a un cuarto personaje. “Lo adaptamos para que tuviera mayor tensión”, justifica Gesswein. Además la película será narrada al estilo de “Memento”. Es decir, fraccionada y con saltos temporales.

José Miguel Carrera: Amante esposo.

De José Miguel Carrera (Diego Casanueva) cuentan que era un gozador de la vida. Un tipo de alcurnia, brillante, simpático y que ponía a su familia por sobre todas las cosas. “Diría que tenía un sentido de apego a la familia más que al país”, explica Villalobos. A su mujer, Mercedes Fontecilla (Javiera Díaz de Valdés), solía enviarle cartas. La más emotiva es la que escribió tres horas antes de ser fusilado en Mendoza, el 4 de septiembre de 1821. “Ten resignación para escuchar que moriré hoy a las once”, le decía Carrera. “Sí, mi querida, moriré con el solo pesar de dejarte abandonada con nuestros cinco hijos, en país extraño – Argentina- , sin amigos, sin relaciones, sin recursos. Más puede la Providencia que los hombres”. “Mostraremos una relación muy potente entre ellos dos”, dice el director Cristián Galaz sobre el prócer y su señora, y, en un espíritu Carrerista, sindicará a O’Higgins como el responsable de las muertes de sus hermanos, Juan José y Luis.

Manuel Rodríguez: El Zorro.

Manuel Rodríguez (Benjamín Vicuña) es el personaje con menos registros históricos. La película de Pedro Sienna “El húsar de la muerte”, ayudó a aumentar el mito. Pero según el historiador Sergio Villalobos, Rodríguez no era más que una figura pintoresca: “Un desordenado. Un colérico”. En la serie, Cristián Galaz exacerbará la imagen mítica de Rodríguez: se lo mostrará como un experto espadachín, una especie de “Zorro” criollo. Para interpretarlo, el actor estuvo en clases de cueca y samba y aprendió a manipular sables y cuchillos. Además se lo mostrará teniendo un romance con una cantante de chinganas. En la realidad, nada de eso ocurrió.

ARTURO PRAT: QUITADO DE BULLA.

El mito de que era un marino cobarde y alcohólico cundió rápido después de la polémica obra de teatro “Prat”, pero en “Héroes” se le mostrará como un hombre tímido y sobrio, como todo indica que era. “Él era muy de familia. Un día le escribió una carta a su esposa diciéndole ‘Anoche todos mis compañeros se han ido de fiesta con unas damas ¡Y qué damas! Yo he preferido quedarme’. Esa era su actitud. No era de esos marinos borrachos”, aclara Villalobos. La serie pondrá especial énfasis en reproducir el Combate Naval y para eso se usará tecnología 3D.

“HÉROES” EN CIFRAS

US$1millón ($540 millones) cuesta la serie.

1 escena retocada computacionalmente tiene como mínimo cada capítulo. Y se utilizó animación 3D para recrear ciudades y batallas.

500 trajes de época se usaron para las escenas de batalla, además de 300 armas entre sables y cañones, 60 caballos y la actuación de 300 extras. Aunque se contrató a una “empresa de extras”, la mayoría provino de las filas del Ejército.

4 destacados directores de cine son los encargados de los seis capítulos: Cristián Galaz, Ricardo Larraín, Rodrigo Sepúlveda y Gustavo Graef- Marino. Se requirió el trabajo conjunto de tres productoras de TV (Nueva Imagen, Cine 21 y Delirio Films), seis guionistas y la asesoría de más de quince historiadores.

Estela Cabezas A..

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